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12 Compases

Encuentros en la tercera fase
domingo, 8 de abril de 2007

Ya estamos de regreso de "vacaciones" y todo sigue igual. ¿Nunca habéis tenido la sensación de iros durante un tiempo, y al regresar parece que nunca os habéis marchado? Casi tengo que hacer un esfuerzo para recordar qué me ha ocurrido durante esta semana, ha sido entrar en el piso y... ZAS! golpe repentino con la realidad, con la rutina, con mi otra vida. Antes solía llamársele: "cambiar el chip", en la nueva era supongo que podríamos actualizar la frase, modificarla por algo como "cambiar la sim" o "refrescar la página", no sé...

En fin... El lunes salí de currar a las 7 a.m. y me fui para el piso, me tocaba limpiar, así que le pegué un buen fregado, hice las maletas y me fui a la estación. A mediodía estaba en casa, y como llevaba más de veinticuatro horas sin dormir me eché un rato. Después fui a ver a mi hermano. Está hecho polvo, aunque intenta que no se note, así que opté por no presionarle y simplemente estar junto a él, y sobre todo sacarlo de casa. Los días siguientes la historia fue más o menos igual: dormir hasta tarde, leer, escuchar algo de música mientras ajustaba cosillas en mi linux (que ha quedado muy bonito), y después salir hasta las mil. A falta de internet, y sin otra cosa mejor que hacer por las tardes, aproveché para componer algo con la guitarra española, porque me dejé la eléctrica y los cables en casa de mi hermano, y no me apetecía andar subiendo y bajando con los trastos al hombro, atravesando la ciudad y la lluvia, mientras él estaba en el trabajo. Un poco de calor de hogar y tranquilidad, lejos de los surrealismos que asolan mi existencia, no me venía mal.

Entonces sucedió. No sé si fue el miércoles o el jueves por la mañana, el caso es que sonó el teléfono y, como no, me desperté. No conocía el número y estuve tentado de no responder, pero la curiosidad me puede, así que descolgué, pregunté y sin que nadie dijera nada, me colgaron. Miré bien el número, no me sonaba, y me planteé devolver la llamada, pero pensé que quien quiera que fuese, si era importante, volvería a llamar, así que regresé a la cama. A mediodía volvieron a llamar:

- ¿Dígame?
- ¿
Fulanito? -voz femenina entrecortada por falta de cobertura- ¿Eres Fulanito?
- Sí, soy
Fulanito ¿Quién es?
- ¿Estás bien?
- ¿Ein? Que quién eres
- ¿No sabes quién soy?
- No. No lo sé, y además te oigo fatal.
- Quizás sea lo mejor. Solo quiero saber si estás bien.
- Sí, estoy bien. Dime quién coño eres.
- Soy
Fulanita.
- La madre que lo parió...
- Querrás decir: la madre que
me parió... ¿no?
- Eso también.


Fulanita, o Fulana de tal, pero fulana de todas todas, era la última persona del planeta que esperaba me fuera a llamar alguna vez. Sobre todo después de las últimas palabras que le dediqué hace cinco largos años: "haz el favor de borrar mi número de tu agenda, y mi mail de tu lista de contactos, gracias." Después de aquello no volví a saber nada de ella, ni me molesté en averiguarlo. Está claro que no logré transmitir adecuadamente mi mensaje, puesto que no lo hizo.

Hablamos un rato, conocía mi vida casi mejor que yo mismo. Me pregunto por Madrid, por el grupo, y por muchas otras cosas más que no tendría porqué saber. Yo no hice preguntas. Sacó a colación el tema de "lo que pasó" y, aunque en el pasado, y durante mucho tiempo, había deseado que llegara ese momento, para poder soltar todo aquello que tenía guardado, todos los reproches, todo el rencor, todo el dolor, toda la mierda en forma de aceite hirviendo cayendo sobre su ego hasta dejarlo reducido a escombros y ceniza... no sentí nada. No había ni rastro de reproches, ni de rencor, ni de dolor, ni tan siquiera aprensión. En su lugar solo hallé una profunda indiferencia, una indiferencia tal que ni tan siquiera me molesté en respoder a su "creo que tomé la mejor decisión para los dos". No era la decisión por lo que te desterré de mi vida y de mi mundo, no, lo hice a raíz de la comprensión del conjunto de toda nuestra relación. La decisión era lo de menos, y en cierto modo inevitable, pero todo lo anterior... la forma en que me usó para obtener sus propósitos, y un largo etcétera que no vale la pena relatar a estas alturas de la vida. Esa era la razón. ¿Se lo iba a explicar? No había necesidad, no había nada que satisfacer en mi ego, ni siquiera por morbo. Me daba completamente igual, y se lo dije: "No me apetece hoy por hoy meterme en la piel de alguien que fui hace más de cinco años, para recordar las razones por las que tomé mi decisión. Pero si actué de la forma en que lo hice, mis motivos tendría, y por tanto sé que hice lo correcto". El tema se desvió por extraños derroteros, en los que me cubrió de lisonjas acerca de lo importante que había sido en su vida, y lo especial que continuaba siendo en su corazón, que no sabía porqué me había llamado después de tanto tiempo, etc, etc, etc...

Estos años han sido difíciles, pero no en vano, y aunque a golpes, uno acaba por aprender ciertas lecciones, así que me limité a oir su soliloquio, mientras ojeaba un ebook en el portátil y respondía de vez en cuando cosas como: "ajá", "sí", "claro", "muy bien"... Al fin la conversación | monólogo acabó y colgué el teléfono. En ese momento solo deseé una cosa, tener internet para poder colgar un post sobre ello, pero no pudo ser. Ahora está todo muy diluido. Pero guardé su número por si vuelve a llamar. Si algo tengo claro es que no quiero que ciertos especímenes de víboras (macho o hembra, me da igual) vuelvan a formar parte de mi vida.

La semana continuó sin aparentes muestras de futuros encuentros surrealistas, hasta el viernes, que me topo con una antigua compañera de instituto que hacía siglos que no veía. Y para mi sorpresa, me saludó muy efusivamente. Hablamos durante un rato, parecía contenta de verme, su amigo-rollete-novio (o lo que fuera) no estaba tan contento. Nos contamos nuestras vidas a grandes rasgos, y me dijo que a ver si quedábamos un día para hablar tranquilamente y recordar viejos tiempos, así que le pedí el teléfono y, casualidad de casualidades, no se lo sabía y tampoco lo llevaba encima, pero poseía una memoria portentosa y aseguraba ser capaz de memorizar el mío. Se lo di y me marché consciente de que no me llamará. Podría habérselo apuntado en un papel, pero como dice alguien que conozco: "las excusas son como el culo, todo el mundo tiene una".

Al rato me encontré con otra vieja conocida, que también me dio un abrazo cual osito de peluche, y me preguntó por mis andanzas en tierras baldías, pero yo ya tenía activado el modo: "quien quiera peces que se moje el culo", así que muy educadamente le expliqué que estaba algo cansado y me marché a casa, que ya iba siendo hora.

El sábado fue un día de buenas noticias. Lo hemos decidido, vamos a grabar una maqueta. Ya hemos hablado con un estudio, y hemos seleccionado los tres temas que pasarán a la posteridad. Si todo va bien, en dos semanas estaremos grabando, y en poco más tendremos un master que poder copiar y enviar por ahí para ver si nos salen unos cuantos bolos. En ese aspecto estoy contento, tengo muchas ganas de grabar, también tengo algo de miedo por los nervios, pero me muero de ganas de empezar. Pienso disfrutar cada momento de la grabación, lo malo es no poder estar mientras graben mis compañeros (por la distancia, y eso...) pero estoy convencido de que saldrá bien.

Y más o menos esa ha sido mi semana. Completita, relajada, y con su inevitable (tratándose de mí...) dosis de surrealismo aplicado. A ver ahora qué me depara esta...

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 20:24,




5 Comments:

At 8 de abril de 2007, 23:34, Blogger Gambutrol said...

Ya has vuelto... jeje, ahora a empezar otra vez.
Por cierto, cuando seas famoso y tengas muchas fans, acuérdate de pasar por aquí alguna vez a saludarnos...

 
At 8 de abril de 2007, 23:38, Blogger Blue Devil's said...

Jajajaja, famoso dice... me da que eso va a ser difícil, pero yo me conformo con disfrutar haciendo la música que me gusta :)

 
At 9 de abril de 2007, 0:41, Blogger Gambutrol said...

Oye quien sabe.. y podrías colgar en internet alguna canción vuestra y nos la bajamos por el emule... xXDDDDDd

 
At 9 de abril de 2007, 0:57, Blogger Blue Devil's said...

xDDD

Pues curiosamente creo en la libre distribución de la música, y la maqueta no saldrá a la venta, en su lugar colgaremos los temas en la web del grupo con una licencia creative commons, para que todo el que quiera se los pueda descargar.

Lo malo es que no puedo decir dónde, porque entonces sería cuestión de tiempo que ciertos "personajes" encontraran este blog. Así que tendréis que creer en mi palabra si os digo que las canciones son muy buenas :P

Es lo que tiene el anonimato, que a veces es muy perro :(

 
At 9 de abril de 2007, 1:31, Blogger mar said...

Sabes para mi las vacaciones tambien han servido de mucho. Y he pensado quedarme tal como soy con mis virtudes y mis defectos.
Enhorabuena por tu maqueta, espero oirla alguna vez en la radio...
Un saludo.Mar.
PD. Lo siento por el diablo, pero se quedara con las ganas de que le venda mi alma.

 

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