<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/4344533833935884018?origin\x3dhttp://12compases.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

12 Compases

Santos Inocentes
lunes, 14 de abril de 2008

No recuerdo cual fue mi primer amanecer. Quizás porque no está asociado con ningún acontecimiento importante de mi vida. Pero sí recuerdo cuando fue la primera vez que me planteé esta cuestión, y fue contemplando un amanecer.

Tendría yo ocho o diez años, e iba con mis padres y mi hermano en el coche, camino de San Sebastián, a pasar unos días a la casa de mi abuela paterna (cuando ella aun vivía en el País Vasco). Como mucha gente, para evitar pillar atascos, salimos de madrugada, y en alguna parte del camino vi amanecer. El sol era una bola naranja sin destello alguno que lenta, pero constante, se abría camino por entre las montañas. La contemplé emerger de las profundidades de la tierra: humilde, recién nacida, aun fresca, con todo el día por delante. Y pensé: “no recuerdo cual fue mi primer amanecer”.

Supongo que yo, por aquel entonces, aun creía en los momentos trascendentales del ser humano: el primer amanecer, la primera puesta de sol, la primera chica (sí, siempre fui un poco precoz, aunque luego no me comiera una rosca). Si bien no lo recordaba, sabía que aquella no podía ser la primera vez que veía amanecer –aunque sí la primera en que era consciente de ese hecho concreto-, por tanto decidí considerar dicho amanecer como el primero de mi vida.

Ahora veo amanecer casi cada día, por unas u otras razones, y ni me lo planteo, ni lo contemplo, ni me paro a pensar en aquella primera vez, cuando aun creía en los momentos trascendentales del ser humano, cuando la ingenuidad me hacía hermoso, cuando todavía era uno de los santos inocentes.

Lo malo de la inocencia, es que no dura mucho tiempo, y tarde o temprano todos somos culpables de algo, como mínimo de ahogarla en cientos de banalidades.

Hoy volveré a ver amanecer, dentro de no mucho, y no lo contemplaré. No veré esa bola naranja desprenderse de su velo de tinieblas para escapar de la maraña de rascacielos que han sustituido a las montañas, porque no quiero que aquel niño que ahogó con sus propias manos su inocencia, aquel niño de las preguntas certeras, los acertijos, y los momentos trascendentales, aquel que siempre tenía la respuesta adecuada en el instante oportuno, se le ocurra la feliz idea de preguntarse si este podría ser el último.

¿Y por qué habría de hacerme esa pregunta? Porque pensando en que no recuerdo mi primer amanecer, se me vino a la cabeza Diego. Ese niño de mi edad que vino tantos años conmigo a la escuela. Éramos casi vecinos, primo de una amiga mía –que por circunstancias de la vida resultó ser prima segunda de un primo mío–. Ese muchacho que siempre anduvo metido en líos, que no llegó a importarle nunca a nadie, que acabó en el pozo de los desesperados y de los yonkis. Salió adelante como pudo, pasó más tiempo en las calles que en su propia casa, tuvo que huir de la ciudad para que no le partieran el cráneo, y luego regresó con intención de arreglar su vida. Ese chico que ya de niño tenía mirada de hombre, que ahogó su inocencia en alcohol y otros demonios, quizás cansado de buscarle sentido a la vida, para años después encontrárselo y salir del pozo. Ese chaval que recuperó el color en sus mejillas y engordó un par de kilos, que trabajaba en un restaurante, y salía con una chica, y ésta a su vez tenía una niña pequeña. Ese hombre que parecía haber encontrado su porvenir, y en su mirada –antaño perdida–, se reflejaba el orgullo de haberse hecho a sí mismo.

Me pregunto si él se planteó que ese iba a ser su último amanecer, antes de ahorcarse en el portal del piso de mis padres, la semana pasada.

¿Quién sabe? Tal vez no he dejado de creer en los momentos trascendentales, después de todo. Quizás simplemente trato de mantenerlos vírgenes. No quiero que los viole y maltrate la despiadada realidad que nos rodea, que se sienta junto a nosotros en el metro, que nos espera dos puestos por detrás en la cola del cine o del supermercado, que nos escruta cuando nos sentamos en un banco del parque, que nos olisquea siguiendo nuestro rastro, o lee el periódico por encima de nuestros hombros. La jodida realidad que silba a nuestro lado cuando la cuerda se tensa, y caemos a plomo con todo el peso de nuestro cuerpo.

Porque en algún recóndito lugar de nuestra alma angustiada, aun respira una pizca de inocencia. Porque en algún recóndito lugar de nuestra alma cansada, aun somos santos inocentes.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 6:15, ,




Sad but true
lunes, 2 de julio de 2007

¿Conocéis esa sensación de saber que vas a cortar con alguien? ¿De tener la certeza de terminar una relación de un par de años? Verdaderamente es una sensación extraña, en la que se mezclan por un lado alivio y aflicción. Alivio por la certeza de algo, la seguridad y la convicción de tus ideas, de tus creencias. Aflicción por terminar una historia que empezaste con ilusión y buenas intenciones... Vaya, esto me recuerda un poco a Kill Bill 2, cuando Budd le pregunta a Elle qué cosas siente con "A" tras la muerte de Beatrix, y ella responde: alivio y aflicción.

El caso es que esta certeza suele venir motivada siempre por una gota que colma el vaso donde vas acumulando muchas otras gotas. Todas las relaciones gotean, algunas más que otras, y cuando se acumulan las gotas al final una colma el vaso, y te sobreviene un cabreo monumental que puede romper o no el vaso. Si se rompe el vaso, el agua se desborda, y con poner un vaso nuevo asunto arreglado, el problema es que el vaso no se rompa, pero haga aguas por todas partes como un bote agujereado en alta mar. Como me conozco, y conozco bien mis repentes, no me dejo llevar por estos ataques de mala follá concentrada, y suelo esperarme hasta el día siguiente para tomar una decisión, ya más tranquilo, sin los arrebatos ni el calor del momento. Esa noche duermo fatal, por no decir que no duermo, y me sobrevienen sueños típicos de una duerme-vela, caóticos, sin sentido, como si mi cerebro tarata de reunir a pedazos una explicación coherente... sin demasiado éxito. Cuando llega la mañana siguiente, con la luz de un nuevo día, te invade la certeza, y ya no puedes librarte de ella. La vas a dejar. No hoy, ni mañana, pero pronto, no te compensa, no es la clase de persona que creías que era, sus gotitas de personalidad que se acumulaban en el vaso ahora se han convertido en un gran océano salvaje, y seguir sentado en el rompeolas contemplando el horizonte es la mejor manera de que te arrastre al centro de su universo, y acabes convirtiéndote en un náufrago a la deriva.

Pero esto no es todo, también hay que tener en cuenta que toda acción tiene una reacción, y a nuestra acción le corresponderá una reacción por parte de ella, que a todas luces será imprevisible, lo que viene a ser como jugar al pocker con una baraja de ochenta y dos cartas, sin un número fijo de comodines, figuras, etc... Ahora imaginaos por un momento que no es una relación monogámica, sino poligámica, que no es una chica sino tres, por tanto esta situación se encuentra elevada al cubo, y las acciones, reacciones, y decepciones son una combinatoria de elementos que dan como resultado un número con muchos dígitos. Pues así me siento yo, ahora que he decidido dejar el grupo con el que llevo tocando dos años y pico.

Los antecedentes son complicados, es más sencillo relatar cual fue la gota que colmó ese vaso, aunque claro, hablar solo de una gota en un vaso lleno es un poco pobre, y se necesita más información para poder emitir un juicio de valor, pero la verdad sea dicha, no tengo muchas ganas de contar gotas, así que trataré de ir al grano: Mi hermano toca el bajo y yo toco la guitarra, ambos trabajamos fines de semana alternos, y si bien yo no suelo tener problemas para cambiar mis turnos mi hermano sí. Sin embargo más de una vez ha venido a ensayar sin dormir, por haber estado trabajando, o a tocar recién salido de trabajar para luego irse a casa y dormir un par de horas y volver al tajo. Nadie se lo ha agradecido.

Hace poco nos presentamos a un concurso, participamos, tocamos, y quedamos finalistas, la final es este sábado, y coincide que ambos trabajamos. Yo después de organizar un horario suicida para esta semana y fin de semana he conseguido tiempo para ir a tocar, mi hermano se encontró con que nadie quería cambiarle el turno, un compañero le daba largas y el otro le pedía dinero por hacerle el cambio. Bonito panorama. Después de dos semanas luchando por cambiarlo el domingo se vio desbordado por todas partes, nadie quería hacerle el favor, y ya no sabía qué hacer, así que se lo dijo a los demás miembros del grupo. La respuesta de ellos fue: "pues tocamos sin ti". Cuando me enteré de esto no sé si os hacéis una idea de cómo me sentí. Independientemente de que sea mi hermano, ¿es que individualmente somos prescindibles? ¿divertirse en grupo ha dejado de ser lo importante? ¿ahora lo importante es tocar al precio que sea? ¿es esta la banda que decía hacer esto por diversión? ¿que el grupo éramos nosotros cinco? ¿y deciden dar la espalda a un músico por tocar a toda costa? Es como mirar a alguien a los ojos y decirle: "en realidad no nos haces falta".

Mi hermano me llamó ayer al mediodía, ha conseguido, a cambio de un horario suicida de veinticuatro horas de trabajo, cuatro horas libres entre medias para tocar. Una vez más lo ha vuelto a hacer, y nadie le dará las gracias. "Después de este concierto dejaré el grupo" me dijo, ¿pues sabes qué, hermanito? Yo también. Esto no casa con mi idea de diversión, y si para unas cosas "solo somos un grupo de colegas que tocan para divertirse" pero para otras son capaces de hacerle semejante desaire a alguien... no quiero seguir dedicándole mi tiempo y mis esfuerzos a un grupo donde lo que vale es el grupo y no sus componentes. La música es importante para mí, pero más importantes lo son las personas, y en este caso además esa persona es mi familia.

Ahora mismo siento más de dos cosas con "A"...

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 12:12, ,




3692230
martes, 12 de junio de 2007

Hay gente que te falla, sin más. No existe un motivo especial, simplemente no están para tí. Aunque te gusten, aunque te caigan bien. De la noche a la mañana desaparecen sin dejar rastro, y ya no los ves en los sitios habituales: ni en los foros, ni en el messenger, ni en los chats, ni tan siquiera en algunos bares... Entonces se inicia una operativa de búsqueda y captura que suele seguir casi siempre los mismos pasos: llamas, y nadie te lo coge. Mandas un correo, y nadie te responde. En algunos casos incluso envías mensajes, que como era de esperar tampoco obtienen respuesta. Miras a ver si te han agregado a no admitidos, pero no suele ser el caso. Es como si hubiesen sido borrados de la faz de la tierra.

Un día, como otro cualquiera, marcas un número y salta el contestador, no dejas mensaje ¿para qué?, pero a los diez minutos suena el teléfono: "sí, ¿quién es?" "soy fulanito" "ah, fulanito... es que cambié de movil y perdí la agenda" "ah, sí, cosas que pasan... oye, ¿te hace una birra?" "uy! hoy me pillas faltal ¿qué tal mañana?" "vale, por mi bien, tengo que hacer unas cosillas, pero si quieres te llamo cuando acabe" "perfecto, yo también tengo algo que hacer, pero espero tu llamada porque tengo muchas ganas de verte y contarte... fijate que leí ayer tu correo, ese que me enviaste hace un mes, es que he tenido problemas porque bla bla bla bla... pero vaya, que mañana te cuento" "excelente, pues quedamos en eso, mañana nos llamamos sobre esta hora y con lo que sea hablamos"

Llega el día siguiente, la hora acordada, llamas y salta el contestador. Cuelgas, esperas, estará en el metro -piensas... Pasa una hora, nadie llama. Llamas de nuevo, esta vez da tono. Nadie responde. Esperas, pasa otra hora, nadie devuelve la llamada... ¿Lo peor? Sabías de antemano que esto iba a pasar.

Entonces miras el messenger, o miras tu agenda, y ves cuanta gente tienes que no dan señales de vida desde hace tiempo, ves a otros que también están empezando a desaparecer, sin venir a cuento, sin mayor motivo, sin explicación. Da que pensar... Y eso no los hace ni mejores ni peores, simplemente no estás en sus planes, aunque te gusten, aunque te caigan bien... Es su vida, es mi vida...

En realidad yo solo quería tomarme una cerveza.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 19:29, ,




Sabina y yo...
miércoles, 6 de junio de 2007

De cada viaje me traigo una canción. Algunas acaban entre las cuerdas, otras no. A veces las termino, a veces nunca empiezan... Otras las palabras rondan en mi cabeza. De cada viaje, a menudo, traigo contestación a cientos de preguntas que me inquietan. A veces me las creo, a veces nunca aciertan... Otras son nuevas preguntas sin respuesta. En cada viaje, sin embargo, dejo una esquirla del corazón enganchada en la esquina de alguna puerta. A veces por despiste, a veces por compasión... Otras veces, me digo, se la quede el que la encuentra. Pero siempre me olvido que las heridas se infectan, y mi sistema inmune lo es de puertas para fuera. Soy alérgico a Sabina y a aquello que representa, pero apenas un roce suyo basta para tenerlo en mi cabeza. "Ahora" canta borracho por las esquinas de mis venas, donde conductores suicidas de versos y canciones, voces de poetas, ahogan sus coros a la luz de la luna llena. Al borde de la chimenea me miro y pienso en silencio, por qué cada pensamiento suena como si él lo hubiera compuesto, no hay notas nuevas, ni historias ni cuentos, no hay razón por la cual deba escribir lo que pienso. Pero de cada viaje me traigo una canción, y si bien esta vez no es mía... aunque así soy yo, París bien vale una misa, y Cartagena una misiva.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 11:37, ,




La hermana que nunca quise
sábado, 14 de abril de 2007

Mi hermanita Maia se va. Me lo dijo anoche, aunque yo ya lo sabía. Aún no tiene fecha, ni destino, pero lo más importante sí lo tiene, las ideas claras, y teniendo eso nada ni nadie puede detenerte. Así que antes de verano dejará el piso, y ya no será lo mismo.

Me había acostumbrado a encontrármela por los pasillos, a invitarnos mutuamente a cenar, a charlar en la cocina hasta las tantas, a salir de vez en cuando (aunque últimamente casi no nos veíamos), a bromear... Yo me burlaba de ella por su acento francés, y ella se metía conmigo por mi humor español (y por los doblajes de las películas). Se había convertido en poco tiempo en mi hermanita pequeña, en un piso donde la relación entre compañeros era casi nula, ella había traído consigo un rayito de ilusión (y también algo de marihuana).

Sé que la echaré mucho de menos, pero así es la vida, y comprendo sus motivos para hacer las maletas, los comprendo demasiado bien... Por algo parecido acabé yo en Madrid, así que no puedo reprochárselo. Solo espero que, donde quiera que acabe, la traten bien... porque si me entero que alguien trata mal a mi hermana habrán hondonadas de hostias. Con la familia no se juega.

Suerte cielo.

Tu hermano mayor, que te quiere.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 7:51, ,




Ideas Vs. Ideologías
viernes, 13 de abril de 2007

Anoche acabé en un bar, a las 2 de la madrugada, dialogando sobre política con un completo desconocido, que muy orgulloso acabó llamándome Marxista. Hacía tiempo que no me pasaba algo así, y la verdad, me lo pasé bien, aunque al tipo solo le faltó darme un abrazo al despedirme y decirme: "¡Salud, camarada!"

Antecedentes:

Llevaba ya unas cuantas semanas que no paraba por mi bar, entre el trabajo, la semana santa, etc... he estado muy liado, y anoche decidí hacer un esfuerzo, coger un autobús, y dejarme caer por el barrio del Pilar. Para mi sorpresa, el bar estaba a rebosar, y es que era noche de dardos doble. Por un golpe de suerte coincidió que le tocaba jugar al equipo de mi amiga Maribel, lo que significaba que podría bajarme con ella a casa en coche, ya que vivimos muy cerca, y evitaría tener que esperar un buho bajo la lluvia, y a horas intempestivas. Así que me pedí un tercio y me dediqué a hablar con el primero que pillé.

Lo que más me gusta de este garito es que en seguida haces buenas migas con cualquiera, y a mí me gusta llevarme bien con todo el mundo, así que siempre encuentro a alguien con quien charlar en la barra. Lo bueno es que todos suelen acordarse de mi nombre, y lo malo es que yo nunca me acuerdo del nombre de nadie... así que no puedo deciros el nombre de la persona con la que empecé a charlar, además de Antonio, el dueño y barman del garito en cuestión. ¿Y de qué pueden hablar dos hombres y un chaval (aunque vaya a cumplir 27 años en junio me considero un chaval, es lo que hay) a ciertas horas de la noche, entre cervezas, en un bar hasta la bandera de gente? Pues de música rock, cómo no...

Bien, podríamos decir que el destino mueve sus piezas como en una partida de ajedrez, o simplemente que hay gente a la que le importa madrugar, y otra a la no. El caso es que las partidas terminaron y el bar se vació. Convencí a Maribel para que se tomara otra cerveza (sin alcohol), mi acompañante sin nombre se marchó a casa, Antonio empezó a recoger, y acabé entrando en la conversación entre Maribel y un amigo suyo, al fin y al cabo estábamos sentados los tres juntos... A nuestra conversación se unió un amigo del amigo de Maribel, y no sé cómo ni porqué, ese tipo y yo acabamos hablando juntos. A todo esto he de decir que el colega llevaba una castaña considerable, y que yo iba tan solo por el tercer tercio, claro que excepto por un triste sandwich de máquina, no había probado bocado en todo el día, así que no puedo asegurar que no estuviese en cierto modo influenciado por el alcohol.

Una cosa llevó a la otra, y empezando porque me preguntó por mi trabajo, hablamos de nuestros respectivos curros, horarios, salarios, de Hacienda, etc... Cuando quise darme cuenta le estaba soltando un monólogo acerca de la crisis de la democracia, de un sistema bipartidista encubierto, del interés de los partidos por mantener y alimentar unas corrientes de pensamiento divisorio que debieron caducar hace treinta años, y del porqué temas como economía, sanidad y educación habían sido relegados a un segundo plano.

Fue algo extraño, y a la vez excitante, porque sentía su atención clavada en mí, asientiendo a mis palabras, que parecían haber sido escritas de antemano. Hilvanaba las ideas al tiempo que salían de mi boca, enlazando un tema con otro mientras pensaba: "¡Dios, es como si supiera de qué estoy hablando!" Y aunque mis opiniones eran ciertas, es decir, que no me las inventaba, realmente nunca me había parado a pensar en todo aquello, no al menos en conjunto. Y entre sentencia y sentencia me decía: "Eres comunista y no lo sabes." ¿Comunista? ¿Yo? Claro, hombre... soy comunista de los de: "todo es de todos, pero lo mio ni lo toques..."

Después de discutir los porqués no podía ser comunista, llegó a la conclusión de que entonces era Marxista, y ahí ya me tuve que callar porque, sinceramente, tengo aquellas viejas lecciones de filosofía bastante olvidadas, y no recuerdo las características de la corriente de pensamiento de Marx. Por otra parte, siempre me sentí más identificado con Nietzsche que con cualquier otro filósofo, y soy un completo ignorante en lo que a economía se refiere, por lo que definirme como Marxista, Comunista, o cualquier otra ideología o sistema político basado en unos conocimientos de los que carezco me parece del todo incoherente, pero tampoco podía discutirlo.

Él insistió en mi herencia Marxista y yo en librarme de etiquetas que me aten a manifiestos característicos. Las ideas son libres, las ideologías no... Una ideología recoge un conjunto de ideas y de ahí no te salgas, mientras que tener ideas no te hace esclavo de una nomenclatura específica. ¿Marxista? ¿Comunista? No, soy yo, y estas son mis ideas, que pueden ser cambiadas en función de lo que ocurra mañana, el mes que viene, o dentro de diez años. Si fuese comunista, socialista, fascista u otra cosa, no podría cambiar mis ideas... estaría sometido a una ideología, y por tanto no sería libre de pensar.

Lo que me recuerda algo le solté una vez a mi profesor de filosofía, y por lo que casi me manda a septiembre. Al tipo, un niñato pelirrojo recién salido de la carrera, y que iba por la vida de intelectual-progre, se le ocurrió mencionar que la religión era una forma de alienación de las personas. Y yo, que no me callo ni debajo del agua, le respondí: "Claro, al igual que la filosofía". Aquello no le sentó demasiado bien, y exigió que argumentara mi hipótesis. Mi argumento fue: "La filosofía te hace pensar que piensas por ti mismo".

Han pasado siete u ocho años y sigo pensando igual. Cualquier ideología, cualquier corriente de pensamiento, cualquier fórmula que lleve asociado un nombre y un manifiesto, y a la que te sometas de forma voluntaria, te hará pensar que piensas por ti mismo, cuando lo único que harás es dejar que sus postulados determinen tus acciones y tu forma de vivir. Es decir, te aliena, te enajena, te controla.

Deshazte de las cadenas de trabadas razones que esclavizan tu razón, y sé tú mismo. Es la única manera de alcanzar la libertad.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 15:23, ,




Work & Roll
jueves, 12 de abril de 2007

Hoy es un buen día para sufrir una crisis de indentidad, lo que por otra parte me extraña, y me pregunto si he llegado a alcanzar de forma esporádica alguna clase de nirvana, ya que tengo todas las papeletas para rallarme y, sin embargo, aquí estoy, con una taza de café en casita, en pijama, sin ducharme ni afeitarme, escribiendo chorradas en mi blog, y faltando apenas una hora para entrar a trabajar.

La semana próxima íbamos a entrar a grabar. Digo íbamos porque por culpa mía, indirectamente, la cosa se retrasará al menos una semana, y yo no podré grabar nada hasta dentro de quince días. El problema es mi trabajo, trabajo una semana sí y una no, y la semana que viene me tocaba descansar, así que el lunes se iba a grabar la batería. Fer es tan bueno que en una tarde podía tener listos los tres temas, pero necesitaba que yo estuviese allí para marcar las frases con la guitarra, y como me tocaba librar no habría ningún problema. Con Fer grabando el lunes mi hermano podría meter el bajo martes y miércoles, y yo tendría jueves y viernes para grabar las bases rítimicas y algunos arreglos solistas. Viernes y sábado Rodri grabaría su guitarra rítmica y solista, y ya solo quedaría la voz y algunos arreglos y partes solistas independientes. En dos semanas y aproximadamente siete sesiones, estaría la maqueta...

Pero se ha marchado una compañera en la empresa, lo que implica una reestructuración. Además, la semana que viene han impuesto un curso en la empresa de Hp Openview (al que estoy obligado a asistir), y mi jefe ha tenido que revisar los planes que tenía para los técnicos y operadores, llegando a la determinación de que necesita dos operadores nuevos, uno para cubrir la baja de esta chica, y otro para cubir la mía, porque ha decidido sacarme de turnos a horario de oficina, cuando encuentre el personal que necesita.

Por un lado es genial, soy el penúltimo que ha entrado en la empresa y ya cuenta conmigo para un trabajo de mayor responsabidlidad, por otro lado esto de currar semana sí y semana no me gustaba... aunque la especialización fuese nula. De ahí que piense que debo plantearme qué coño quiero hacer con mi vida. ¿Quiero mejorar profesionalmente? ¿Quiero quedarme como estoy porque es más cómodo? ¿Quiero abrirme camino en el terreno musical reorganizando mi vida para que me permita dedicarle mayor tiempo a mi instrumento?

Todo tiene sus pros y sus contras... Mi horario actual me deja mucho tiempo libre, y tengo jornada continua. Trabajo fines de semana, pero luego tengo semanas libres, no me como mucho el tarro, y además estoy contento, pero el trabajar fines de semana supone una traba para los conciertos. El trabajo de oficina me dejaría "libres" los fines de semana, pero tendría disponibilidad 24 horas las semanas que me tocase, lo que quiere decir que me pueden llamar en mitad de la noche para resolver algún problema, y tendría que conectarme al dominio de la empresa a través de la VPN. Pero la disponibilidad es desde el domingo a las 00:00 horas hasta el sábado a las 16:00 horas, por lo que tendría todos los sábados libres para tocar... Lo malo es cuando te llaman un martes a las 4:00 de la madrugada, y a las 8:00 te levantas para ir a currar, jornada partida hasta las 18:30 de la tarde. Y esas horas "extra" no las pagan... pero tendría la posibilidad de aprender y trabajar con tecnologías que, hoy por hoy, me son vedadas.

No sé qué hacer... solo sé que cada vez que me surgen estas dudas pienso: "¿me dejará tiempo suficiente para tocar?" Pero no me preocupo, y eso es lo que más me sorprende, quizá sea porque decida lo que decida, cuando llegue el momento, sabré adaptarlo para continuar adelante con mis sueños. Y aunque sé que no voy a vivir de la música, me sabe bien ver cómo aquellos delirios de adolescencia se hacen realidad...

Ya lo decía Gladiator: "lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad".

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 13:58, ,




Dime que todo va bien...
viernes, 30 de marzo de 2007

Así, a bote pronto, suena a canción de amor... Sin embargo, es lo que siempre le digo a mi compañero cuando me da el relevo. Y es que hay días que son para quedarse en casa, otros en cambio da gusto venir a trabajar. Hoy la cosa parece que marcha bien, y espero que se mantenga, porque si ya da por culo currar en fin de semana, mientras los demás salen y se divierten, que encima se te complique es para mear y no echar gota. A ver cómo transcurre la noche.

Mientras, aprovecharé para seguir mirando el diseño del blog, que va viento en popa. Me gusta cómo está quedando esto, aunque he tenido que retomar la plantilla original de blogger en lugar de la beta, y me las tendré que apañar para el rollo de las etiquetas. También añadiré la sección de enlaces, y bueno, algunas cosillas más. Pasito a pasito. Por ahora estoy contento. He escrito casi más aquí en un día que en lo que va de año en mi anterior blog, y eso me anima a continuar. El anonimato es un plato francamente delicioso... y voy a celebrarlo con el primer café de la noche. Luego os cuento algo sobre un cantautor que me he encontrado por internet.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 23:19, ,




No son sueños... son pescadillas

El secreto no reside en ser el mejor, sino en ser la persona idonea.

La madre que parió a mi jefe... me ha despertado a las tres de la tarde, el muy... Este fin de semana me toca currar doce horas cada día, para que un compañero se pueda coger unos días libres, y además estoy de noche, lo que implica violación con alevosía de la máquina de café. Bien, pues mi jefe me ha llamado para decirme que además me pase mañana de dos a tres de la tarde por allí para enrracar unos trastos que tienen que entrar en producción a las seis, y como los condenados pesan un quintal hacen falta dos personas. Es decir, que encima de meterme una tupa de horas tengo que "madrugar" para hacer pesas con unos servidores. De paso me ha comentado que vaya buscando un viernes por la tarde para hacerle una visitilla a un cliente, para un tema de una web. Bueno, esto es lo de menos, porque al ser off topic, me supone un dinerillo extra, no mucho... pero algo (prefiero no quiero saber lo que le va a cobrar al cliente por algo que yo haré por menos de la mitad) Y luego de todo esto se despide con un: "me voy de vacaciones". Vale que sea mi colega, aparte de mi jefe... pero hoy me han entrado ganas de meterle el teléfono por el recto, por muchos "te compensaré de alguna manera", que me diga.

Para colmo he dormido fatal, tengo sueños muy raros últimamente, tan raros que probablemente algún guionista de serie b pagaría por ellos. No recuerdo muy bien el argumento, solo sé que en uno de ellos la gente se dividía entre seres malignos, buenos y neutrales (aunque la única neutral que encontré a parte de calientapollas era una completa hijadeputa). El caso es que se podía saber de qué bando era cada uno por el color de sus ojos. Los malos, como no, tenían los ojos de color rojo, y por lo que puedo recordar, los había conscientes de sus actos, y otros que iban por la vida en plan zombie. Los buenos tenían los ojos verdes, y los neutrales negros. El siguiente sueño era más surrealista aun, la gente se moría y sus fantasmas se quedaban allí, y llegaba un punto en que no sabías diferenciar muy bien a los vivos de sus fantasmas. Pero justo cuando venía la parte del desnudo integral... sonó el teléfono y me desperté. Después ya no hubo forma de volver a dormirme.

Si de verdad los sueños son el reflejo de nuestro subconsciente... creo que tengo un serio problema.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 17:36, ,




Perfectos Desconocidos

Vivo más de noche que de día.
Sueño más despierto que dormido.
Bebo más de lo que debería.


No me gusta Marea, pero es un buen resumen de mi vida últimamente. Me acuesto cuando los demás se levantan para trabajar, y creedme, Madrid a estas horas es un hervidero de marionetas descontroladas marchando en procesión a sus respectivos habitáculos laborales, donde se consumen lentamente, entregando un tropecientos por cien de su vida a una labor, que en la mayoría de los casos les importa un bledo. No es que yo no trabaje... yo también soy una asquerosa marioneta encasillada en el prototipo de vida capitalista y alienante que nos han creado, pero si uno quiere comer es lo que toca. Ahora... soy feliz cuando me toca el turno de noche. No hay estrés, no hay agobios, por no haber no hay ni siquiera jefes... Soy feliz. Lo malo son días como hoy, que sales de trabajar, desayunas en el bar de enfrente un colacacao y una tostada, llegas a casa y... ¿dónde está el sueño? ¿me lo habré dejado en la oficina? ¿tendrá algo que ver la ingente y vergonzosa cantidad de café que he bebido? ¿o el hecho de que ayer me despertara a las siete de la tarde tras dormir casi doce horas? Houston, tenemos un problema. Estoy condenadamente despierto y lúcido. Houston, tenemos otro problema, casi no me queda tabaco. Mis compañeros de piso no se han levantado aún, así que lo de enchufar la guitarra y pegar cuatro acordes mejor lo olvido. Tengo por ahí la serie de CSI, pero no me atrae en absoluto. Si al menos se hubiese descargado el último capítulo de Héroes... pero no. Y el de House tampoco. Me pondré música. Estoy enganchado a un tema de Toni Lloret, se titula "Hacia la Luz", os lo recomiendo encarecidamente (además, lo podéis descargar de forma gratuita de su página web www.tonilloret.net) Cómo toca el condenado, tengo ya engañado a un amigo para irnos los dos a ver si nos da unas clases. (Nota mental llamar a Toni mañana, o sea hoy pero después de dormir, para preguntarle lo de las clases) Más opciones: leer algo. Pero no tengo ni un solo libro | comic que me apetezca leer ahora mismo. Solo me queda escribir... (sí, la tele queda descartada totalmente) Tento tantas cosas sobre las que desahogarme que no sé ni por dónde empezar... y tampoco quiero abusar. Mejor iremos poco a poco. Al fin y al cabo todavía somos perfectos desconocidos.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 7:42, ,




El Guitarrista Fantasma

Me he largado de casa, metafóricamente hablando. Pero no puedo más, necesito expresarme con libertad, sin tapujos, sin pensar en el qué dirán, o tener que aguantar comentarios absurdos de aquellos que me conocen. "Una guitarra no miente, ¿y tú?" Ese fue de los últimos. La madre que lo parió... Tras dos años de blog me he visto a mi mismo haciendo las maletas, dejando la casa a medio barrer, con apenas unos pavos en los bolsillos y ganas de comerme el mundo. Me he echado la guitarra al hombro y, a ritmo de blues, he tomado el camino de la carretera. En busca de parajes desconocidos, de versos solitarios, de cigarros a medio apagar, copas a medio beber, y ojos curiosos que me esquivarán, para instalarme en este espacio en blanco y llenarlo de borrones. Qué antagónico, el negro de mi viejo baúl me aprisionaba las entrañas, y la blancura de este espacio virgen me aprieta los cojones. Pero... ¿quién dijo miedo? Vamos a ello, a relatar todas esas historias de faldas que antes no podía contar, a sacar la basura donde me importa un carajo que la gente remueva la mierda. Soy el guitarrista fantasma, y estos arpegios malparidos son mi historia.

Etiquetas:

posted by Blue Devil's @ 6:05, ,